Evaluar el sistema de control, teniendo en cuenta los comprobantes soportes tales como ingresos, egresos, nómina, cuentas por pagar, compras, tesorería y estados financieros, para dar un concepto de lo adecuado del mismo. Identificar las debilidades y ofrecer soluciones.
Para lograr un éxito en la revisoría fiscal, se hace necesario mantener la contabilidad al día, un sistema de archivos ordenado, facilidad de inspección física de los registros contables y la información que sea necesaria para el cumplimiento de una buena revisión.